24 de julio de 2018

Playa húmeda y sin arena: un tema complejo que aún se puede resolver

Playa Los Botes. Imagen Lucía Andrioli

Una foto de la playa Los Botes, muy húmeda y plana, subida a las redes por una vecina, desató una serie de opiniones encontradas y volvió a aflorar una preocupación reiterada ante la alarmante erosión de la costa en el arco de playas desde Los Botes hasta playa Serena. Consultamos a un docente, especialista en la materia, quien señaló fenómenos naturales, pero una importante responsabilidad del factor humano en el tema.

Adriana Pugliese // La Paloma Hoy

La playa es uno de los recursos más importantes que tenemos en el departamento de Rocha y nuestra localidad no escapa a eso.

Tenemos una playa para cada ocasión: con dunas o planas, con arena fina o más gruesa. Playas para mirar el atardecer y el amanecer, o para disfrutar de sus potentes y variadas olas… pero también tenemos una que genera mucha preocupación porque sufre una problemática bien visible. Se trata del arco de playa que va desde Los Botes hasta La Serena. Una película rojiza cubre la arena durante el invierno, generando no sólo una extraña impresión, sino también, desnudando un problema: la excesiva humedad y la falta de arena seca. Hace unos días, Lucía, una vecina del lugar, posteó una foto tomada el sábado 7 de julio en plena tormenta, bajo el título “¿Volverá la arena?”. La imagen de la playa (Foto debajo) generó distintas opiniones que se expresaron a través de las redes sociales.

 

Fenómenos naturales

Daniel de Álava es Licenciado en Oceanografía Biológica y Magister en Ciencias ambientales, además de vecino de La Paloma y conocedor de la zona.

“Siempre se erosionó esa playa –explica de Álava-  y todas se erosionan en invierno. Es un ciclo normal. Habitualmente, esa es la época del año en la que pierden arena y en verano la recuperan, eso se da por la energía de las olas, que es mayor en invierno generalmente. Nosotros veníamos de inviernos poco erosivos y ahora estamos entrando en un ciclo que es más normal para lo que son inviernos. Sin embargo – agrega el especialista - la situación de nuestras playas tiene una explicación aún más profunda que, además, desnuda faltas que llevan décadas: acá dependemos de cómo se dan los eventos meteorológicos. No es lo mismo que llueva con viento sureste o con viento del norte, en una va a haber una energía de olas mucho más grande que en otra. Entonces, son muchas variables que terminan a veces juntándose  para provocar cosas que son de alto riesgo”.

 

Primero hay que entender

Muchos vecinos todavía recuerdan cuando sobre ese arco de playas la gente estacionaba sus autos.  El destrato que tuvo la arena en ese momento, hoy pasa factura: “las cosas tiene que empezar a manejarse no solo en el lugar donde se produce la erosión drástica, sino que son problemas que se arrastran desde otras actividades y otras posiciones en el lugar, no necesariamente arriba de la playa. Antes de decir “con esto lo arreglo” lo que hay que hacer es entender que hay que ver un poco las cosas más de arriba y después ir bajando…”.

 

Todo tiene un principio

De Álava enumera en un rato, lo que llevó años de erosión en la zona: “Acá lo primero que empezó a generar problemas fue la estabilización de dunas que alimentaban arcos de playas contrapuestos: las dunas que venían de la laguna de rocha, caían en la aguada, en el cerro de la virgen, al que muchos le seguimos diciendo médano, pero ya no tiene nada de médano…  toda esa arena que eran miles y miles de toneladas –explica de Álava- ya no ingresan más de vuelta a la playa. Las corrientes del mar, que son las que mueven la arena a lo largo de la costa, en este lugar lo hacen con una dirección neta predominantemente más hacia el oeste que hacia el este, por algo el puerto de La Paloma se llena de arena, aun teniendo la escollera”.

 

El factor humano

Claro que la lista sigue: “son varias cosas: si uno estabiliza un sistema de dunas que aportaba mucha arena y después hace un puerto y une una isla para hacer ese puerto, ya ahí va a moverse menos arena… si, además, durante muchos años hubo un impacto generado por el tránsito de autos… si la planta urbana se sigue densificando, todo lo que eran dunas de arena, aunque tuvieran arbolitos y pinos arriba, eran como una gran esponja que por infiltración iba llevando el agua a la playa: por ejemplo, una gota de agua que cayera en calle Paloma no llegaba a la playa salvo que agarrara una cañada, ahora todo ese espacio costero interno está prácticamente edificado, y con estructura vial. Entonces el agua, más que percolar en el suelo, sobre todo si es arenoso, lo que hace es empezar a correr”.

 

Cerca del punto de no-retorno

El agua no encuentra quien la detenga y llega a la playa como un torrente. A esto, de Álava agrega la problemática de los pozos negros: “tenemos también más pozos negros y eso empieza a levantar la napa…” El docente sostiene que además de estos factores, el impacto que tiene el agua de la lluvia sobre la playa en estos lugares es muy importante. Todo eso lleva a un combo que resume sencillamente: “hay solución hasta que no hay más: muchas veces dicen llamen al técnico y que lo arregle – cuenta- pero, a veces no hay más que hacer, se alcanza un punto de no retorno o es muy caro. Entonces, lo que se hace con estas problemática es que se empiezan a manejar los conflictos de una manera integral”.

 

Hace falta planificación

De Álava ensaya un plan desde el otro lado del teléfono: “lo que se hace es empezar a manejar el agua en la parte más alta de la topografía  que hay en el lugar para tratar de que llegue la menor cantidad de agua posible a la playa. Hoy lo que se está haciendo es sacar el agua por las cunetas. El problema es que para hacer eso hay que tomar niveles, que varían de un año a otro porque todos los años se arreglan calles y cambian las alturas y eso da una pendiente diferente. Es una cosa que se hace por zonas y tomando en cuenta las pequeñas  cañadas que hay. Por ejemplo la Avenida del Navío es una de las primeras divisorias de agua que se puede aprovechar. Todas las paralelas a la línea de costa son lugares que hay que aprovechar para que el agua no salga por cualquier lado, sino por puntos en donde el impacto sea menor, pero hay que estudiarlos. Hay que ir con un agrimensor, nivelar, calcular caudales… porque una cosa es hacer una cuneta que tenga 20 cms y otra distinta es hacer una canaleta que tenga un metro y medio de profundidad como ocurre muchas veces, le resolvemos un problema a alguien que se le está inundando la casa, pero también estamos generando otro… hay que considerar que todo es importante y tener una planificación y eso lleva tiempo, pero hay que hacerlo.”

 

No mirar para otro lado

De Álava hace hincapié en que “no se valúa el riesgo que implican algunas obras y cuando sucede después paliar eso no es sencillo. Por ejemplo si esa playa no se tapara más de arena se están perdiendo muchas cosas: no sólo la playa, sino también lo que genera indirectamente como recurso monetario para un montón de gente. Y ahí es donde tenemos que prestar atención. La Paloma todavía está en un momento en el que son recuperables un montón de cosas, simplemente gay que empezar a no apurarse y con cierto criterio empezar a hacer las cosas y no mirar el corto plazo, porque estas soluciones son a largo plazo. Llevan tiempo y dedicación. Siempre se la ve como un montón de arena, y se saca de acá y se pone allá, pero es bastante delicado y es la frontera al mar.”

 

Imágenes Lucía Andrioli / La Brújula Hostel

 

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Comentarios

Federico

Este es un problema que a muchas personas importa y es comentado en la paloma, pero hasta ahora no tenia difusion, ojala sirva para movilizarlos, reclamar obras por el ambiente y criticar las obras en primera linea que colaboran en este desastre. La naturaleza se proteje o se desvanece. Felicitaciones por la nota !

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María de Lourdes Curotto

Hola Daniel, excelente tu explicación aunque la complejidad del asunto no pueda ser entendida a veces ni por las propias autoridades competentes que ante esto improvisan...y eso suma al problema en lugar de avanzar para lograr una solución. Como vecinos de tantos años lo hemos venido observando pero no veo voluntad de encontrar una solución seria al tema porque pocos son los que tienen el conocimiento necesario y los recursos muchas veces o demasiadas veces se destinan a otras cosas. En La Paloma lo que tenemos para ofrecer es playa, eso no es un misterio para nadie, pero nos estamos quedando sin ellas lamentablemente. Hubo una mejora que se notó después de la última gran inuncación, cuando profundizaron las canaletas de los desagues naturales que dan a la playa, y se notaba que el agua en lugar de "desparramarse" por la arena en su camino al mar, iba más rápido canalizada y libre de obstáculos (mugre, ramas, pasto, etc.) y eso colaboró a que la arena en ciertas áreas se secara...Fue increíble ver en Anaconda arena blanca y seca!!! Pero esas canalizaciones no se limpiaron más, están los caños llenos de arena y las canaletas en su mayoría llenas de juncos, pastos, etc. La solución definitiva, por lo que explicás, es mucho más compleja y a largo plazo...Pero digo yo, no se podría probar de limpiar esas canaletas (no con máquina que ya lo hicieron y destruyeron calles y entradas de casas), usar maquinaria para la limpieza de los canales que van de Botavara para la playa y los caños x los que debe ir el agua limpiarlos para que el agua pueda correr libremente? Empezar a hacer algo! No es una solución definitiva, pero se hizo antes y la arena se secó. Probemos! no sigamos de espaldas al mar y a la arena. Es la fuente de sustento de muchos, directa e indirectamente. Capítulo aparte merece la mugre de ese mismo tramo de playa que mencionás, que se junta contra los pastos en mareas altas y allí queda depositado...No hay NADIE que limpie eso, NUNCA. Bueno Daniel, nuestras opiniones no sé si generarán alguna inquietud pero sería bueno que así fuera. A veces los vecinos solos por más voluntad que pongan hay cosas que no pueden solucionar por más que quieran. Abrazo

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Denise

Yo estuve conversando con el intendente suplente y viendo que el problema mas grave en los ultimos años es la contruccion de multiples apart hotels para un publico exigente al que se le lavan las toallas y las sabanas todos los dias, ademas de lo que se genera por la multiplicidad de nuevos pozos negros. Esto tiene un solucion que no va a prosperar (prohibir este tipo de construcciones cerca de la playa) porque ya los que hay alcanzan para empapar la playa y por los intereses economicos en juego. Pero, a veces, pequeñas medidas pueden ser efectivas para grandes problemas, Una es prohibir los lavaderos de hoteles y apart hoteles en el mismo lugar (pueden perfectamente hacerlo lejos de la costa), lo otro es obligarles a poner un bañado de plantas que retengan el agua en forma paralela a la cosa sobre el final de su terreno del lado del mar, como hicieron los dueños de La Rosada (la casa que esta detras del chiringo Himalaya) y lograron que ese tramo de playa no se inunde, La otra es explicarles a los operadores turisiticos que, si destruyen la playa que tienen delante, destruyen su propío nicho de mercado: el turista que paga las fortunas que les cobran con tal de estar sobre la playa y tener acceso directo a ella.

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Denise

Tambien es el efecto de la creacion de calles en la zona norte de Av del Navio y, especialmente, de la calle Paloma. Cada vez que se crea una calle, se retoran arboles que extraen normales decenas de litros de agua del duelo diariamente y, al retirar cantidades importantes de arena, tambien se frena el proceso por el cual el agua es retenida en el lugar hasta que pasa hacia la napa y sigue su proceso natural.

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