19 de noviembre de 2018

Investigan la aparición de un alga invasiva

Bajo el nombre científico de Gratelopia turuturu, la especie en cuestión habita en la zona litoral rocosa de Japón, China y Kore, y ha sido introducida en Europa, América, Australia y Nueva Zelanda, mediante lo que se conoce como un proceso de invasión. Una vecina las fotografió en las rocas de La Pedrera y comenzaron las dudas: ¿son tóxicas?, ¿desplazarán a las tradicionales lechugas de mar que se utilizan para cocinar? ¿Adiós buñuelos?

Adriana Pugliese // La Paloma Hoy

Nathaly, una vecina de La Pedrera, nos envió, días atrás, unas imágenes en las que se puede apreciar un alga color bordó, que se encontraba en las rocas de La Pedrera. Nathaly, como muchos vecinos de nuestras costas, acostumbra preparar buñuelos con las tradicionales algas verdes comúnmente apodadas “lechuga de mar” (Ulva spp.), que se juntan en las rocas.

Lo que Nathaly y muchos vecinos se preguntan, es si esta especie de alga bordó es tóxica, y si se terminará perdiendo la tradicional lechuga de mar a manos de esta nueva especie.

Para poder responder a estas preguntas, La Paloma Hoy habló con Gabriela Vélez, investigadora del CURE Rocha e integrante del Grupo Macroalgas Marinas del Uruguay.

“El primer ejemplar encontrado de Gratelopia turuturu (el alga bordó) fue colectado del timón de una barca artesanal dentro del Puerto de La Paloma en octubre de 2015” - cuenta Vélez y aclara- “la identificación morfológica de la especie se realizó en el marco del primer Taller del Grupo Macroalgas Marinas del Uruguay, llevado adelante en diciembre de 2015, y fue confirmado por especialistas de la región.”

La investigadora agrega que “hasta el día de hoy, su inquietante presencia se ha detectado también en Isla Verde (ACMP de Cerro Verde e Islas de La Coronilla), Punta de La Viuda, Parque Nacional de Cabo Polonio, La Pedrera, Escollera externa del Puerto de La Paloma y Punta del Este.”

 

De qué se trata

Gratelopia turuturu es un alga de porte grande y aspecto similar al cuero, de color rojo intenso-bordó con toques violáceos. Vélez explica que "los frondes -parte de las algas comparables a las hojas de las plantas terrestres- tienen forma alargada, con presencia o no de pliegues en los bordes, y pueden llegar a medir hasta un poco más de 30 cm de longitud", esto lo hace, según profundiza, "llamativamente más grande que las especies nativas características de la zona de Rocha".

La especie ha sido reconocida por el grupo de investigación Macroalgas Marinas de Uruguay.

El nombre común que estamos usando en Uruguay es “alga turuturu” -explica la investigadora- es una especie de alga que vive en la zona litoral rocosa de Japón, China y Kore. Esta ha sido introducida en Europa, América, Australia y Nueva Zelanda, en lo que se conoce como un proceso de invasión. Una invasión es el desarrollo de una especie exótica en nuevos lugares, alejados de su sitio natural, con efectos negativos en los organismos nativos. El primer registro de invasión de turuturu fuera de su lugar de origen fue en el año 1969 en Inglaterra y Gales”.

El por qué de su llegada, se explica a través de trabajos realizados recientemente en Santa Catarina, Brtasil, en donde la llegada de esta especie es asociada como parte de la biota adherida a los cascos de las embarcaciones.

“Esta alga – comenta Vélez- tiene una alta tasa de reproducción, y está siendo registrada por nuestro grupo de investigación y por vecinos preocupados en la zona rocosa intermareal, donde normalmente encontramos a las algas verdes conocidas comúnmente como  “lechuga de mar” (Ulva spp.), que actualmente se reconocen como un  grupo de especies, y son muy consumidas en la costa atlántica durante el verano.”

 

Comestible pero lejos de ser un manjar

En la actualidad, e históricamente, las macroalgas, y sustancias derivadas de estas, han tenido y tienen muchos usos: alimentos, aditivos alimenticios, industria farmacéutica, industria textil, fertilizantes, alimento animal, entre otros. Pero –según explica Vélez- “existen miles de especies de algas, y no todas tienen las mismas propiedades, ni sirven para todos los usos. Turuturu es utilizada en el sudeste asiático para consumo humano, pero en países occidentales su uso se limita a la fabricación de alimento para diferentes tipos de animales como moluscos en plantas de acuicultura, aditivo alimentario, entre otros". En la actualidad, hay varios estudios en curso sobre otros usos que podrían llegar a tener estas algas, ya que es un problema en varios países”, puntualizó.

Más allá de su aparición y de ser comestibles, Vélez explica que se está investigando y monitoreando su interacción con las algas lechuga, a las que según afirma- parece desplazar de sus sitios habituales en algunas épocas del año. Sin embargo, a pesar de ser consumible, con las mismas limitaciones e indicaciones que tienen otras algas similares,  no resulta tan apetecible pero, para la investigadora, es un campo que aún se debe explorar.

Trabajo en equipo

El Grupo de Macroalgas Marinas del Uruguay, al cual pertenece Gabriela Vélez, está formado también por investigadores de la UdelaR (Centro Universitario Regional del Este, Facultad de Ciencias y Facultad de Veterinaria-Instituto de Investigaciones Pesqueras) y de DINARA (MGAP).

A raíz de esta iniciativa de los vecinos de querer saber más del tema, solicitan la colaboración de una sencilla manera: si ven estas algas, pueden enviar una imagen a través de Facedbook: @algasuruguay, Twitter: @algasuruguay o Instagram: @macroalgas_uruguay

 

El grupo se encuentra actualmente realizando estudios sobre diversidad de especies, y estudios ecológicos que les permitan responder estas y otras preguntas de interés para la conservación y el conocimiento de nuestra flora marina.

Por más información puede contactarse con el grupo al mail gvelez@cure.edu.uy.

 

Imágenes Gabriela Vélez / En La Pedrera Nathaly Aquino.

 

 

 

 

 

 

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Chin Chu Lin

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