7 de noviembre de 2018

Arachania: una comisión de vecinos trabaja por la identidad del lugar

El escenario de la plaza fue armado por los vecinos

Funciona desde hace tres años implementando cambios en la comunidad a través de proyectos en los que buscan integrar a los vecinos del balneario. Te contamos la historia de Guidaí Uruguay.

Adriana Pugliese // La Paloma Hoy

Elena es vecina de Arachania, un balneario ubicado a medio camino entre La Paloma y La Pedrera. En el último tiempo, el balneario fue noticia por algunos problemas y, consientes de esa realidad, algunos vecinos como Elena se reunieron y comenzaron a proyectar para mejorar el lugar, que no cuenta con centro social, ni club.

Elena, cuenta a La Paloma hoy cómo nació Guidaí Uruguay, la organización vecinal que nuclea a aquellos que apuestan por un lugar mejor e inclusivo: “hace 3 años nació como iniciativa de algunos vecinos. Observamos que una de las características de la zona es que la gente vive allí pero todo está afuera, en Costa Azul, La Paloma… entonces la cohesión social se hacía difícil al no tener un espacio que fuera referente de los vecinos. Entonces nos pareció que el predio de la placita podía ser el punto de partida”.

Una vez surgida la idea, los interesados salieron a buscar la adhesión del resto del vecindario: “salimos puerta a puerta y recibimos mucha aceptación de los vecinos”.

Lo primero que organizaron de manera grupal fue una remontada de cometas “sobre todo para atraer a los niños y jóvenes. La jornada fue muy linda, además, hicimos tortas fritas”, cuenta Elena.

“Después –explica- en verano se nos presentó la oportunidad de hacer cine callejero, títeres… y los vecinos cada vez querían hacer más cosas, entonces dimos paso a la formalización para poder presentarnos en fondos concursables y ahí creamos Guidaí Uruguay, una asociación civil que es nada mas que por formalidad, nosotros tratamos de trabajar en forma bien abierta, el único cometido ahora es este”.

Fondos que incentivan

El primer fondo concursable que lograron fue en una convocatoria a través de INJU: “con ese dinero hicimos un convenio con los reclusos de Rocha y ellos hicieron un juego para la plaza y nosotros después lo pintamos”.

Luego llegaron fondos que ganaron a través de un llamado de Inau, que los vecinos usaron para las clases de Estefany Afonso, con una convocatoria abierta a toda la familia que se llevó adelante en los meses de febrero y marzo.

Los fondos del MIDES que obtuvieron, sirvieron para plasmar un proyecto presentado que estaba dirigido a la construcción de un escenario que también fuera lúdico: “surgió porque nosotros habíamos tenido la oportunidad de que viniera gente de la zona a cantar o a bailar, pero sobre el pasto no podíamos hacer nada.  El escenario, además, sirve como juego para los niños cuando no hay actuaciones”, detalla Elena.

De la construcción de ese escenario participaron todos los vecinos: “se hizo bajo la supervisión de un tallerista y los participantes debían tener un aprendizaje sobre el uso de las herramientas, eso era parte del proyecto. Todos debíamos aprender a pintar, poner y sacar clavos… colmó nuestras expectativas totalmente. Todos trabajamos, niños y adultos”.

Las ideas siguen y los proyectos se multiplican en pos de una comunidad activa: “el proyecta 2018 también nos benefició y tenemos la idea de hacer un salón comunal que, como estamos bastante unidos, la construcción se va a hacer con un responsable, pero hay muchas tareas que haremos entre todos”, explica Elena.

Las calles y sus nombres

La Asociación civil presentó en la Junta Local el nomenclátor. Sobre esto último, Elena cuenta su conclusión: “la verdad que fue hermoso, porque armamos una comisión y cada uno tuvo oportunidad de elegir el nombre de las calles”.

La Asociación civil está dividida en comisiones, y una de ellas se encarga de llevar adelante las ideas ligadas al medio ambiente: “en este momento estamos abocados a hacer los ladrillos ecológicos: llenamos un bidón de Salus con plásticos no reciclables y con eso se van a construir banco para la plaza, juegos”.

Elena, orgullosa, resume lo que generó en Arachania este grupo de trabajo: “somos una comunidad con muchas ganas y se está cumpliendo el objetivo que tuvimos al principio que fue de pasar de una Arachania sin identidad a ir formando una conciencia y un empoderamiento y sentido de la identidad muy fuerte, que es lo que queremos legar a los más chicos, todos lo que estamos en esto – en el grupo de WhatsApp, por ejemplo, somos 65 familias- creemos que se pueden hacer las cosas mejor”, concluyó.

 

 

 

COMPARTIR:


Notas Relacionadas

Comentarios

Lali

Felicidades ! unidos se pueden hacer cosas maravillosas! y que lindo que cada uno pueda poner su semilla en algo que perdure, tipo el nombre de las calles!

Responder a este comentario
Escribir un comentario »