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21 de diciembre de 2019

Santa Isabel: el día después

Así quedó el campamento donde se inició el fuego.

La Paloma Hoy recorrió, junto al ex guardaparques Julio Pérez, el balneario que sufrió un incendio forestal el pasado martes 10 de diciembre: “se nota la falta de mantenimiento”, manifestó a nuestro portal y aseguró que “hoy la gente está asentándose en Santa Isabel, empieza con una carpa, y después con cuatro maderas se hace un rancho”, reveló.

Adriana Pugliese // La Paloma Hoy

 

Cae la tarde en Santa Isabel, ubicada en el kilómetro 232 de la ruta 10, a solo 5 kilómetros al Norte de La Pedrera.

El sol se asoma con poca fuerza entre los pinos carbonizados, que hace exactamente una semana, habían comenzado a arder.

El olor que dejó el incendio del martes 10 de diciembre se hace sentir, y la brisa marina sacude la resina de los pinos que sobrevivieron, contrarrestando la sensación de desolación que persiste en el lugar.

Julio Pérez, ex guardaparques de Santa Isabel, nos acompañó a recorrer la zona del incendio forestal que arrasó con 4 casas y 25 hectáreas de monte, y que fue extinguido luego de 27 horas de arduo trabajo por parte de bomberos, policía, autoridades locales, y muchos vecinos.

Julio ya no cumple funciones en el lugar desde el año 2017, cuando en pleno invierno se tuvo que ir con su familia a La Paloma, pero aceptó acompañarnos y contarnos sobre su trabajo y la transformación que sufrió Santa Isabel en los últimos años.

Larga data 

Desde hace un tiempo, vecinos del lugar y balnearios aledaños vienen alertando a las autoridades sobre el creciente acampe ilegal y ocupaciones en este paraíso de pinos y acacias, en el que se pueden encontrar muchas casas que se sustentan con energías alternativas.

Hasta hace algunos años, Santa Isabel era reconocida como un balneario bohemio, en el que un cartel hecho a mano, en una de sus entradas, resumía su esencia: “Quien posee tu tiempo, posee  tu mente”.

 

Vuelta al lugar

Julio camina despacio, hasta hace tiempo ese era su hábitat, hoy es un lugar que para él cambió demasiado. Le tocó vivir el incendio desde La Paloma, pero conectado de manera permanente con muchos vecinos de la zona. Para él, el balneario está abandonado a su suerte y es, casi, lo primero que ve al llegar “en Santa Isabel las calles son el primer cortafuegos natural, y se nota la falta de mantenimiento de las acacias, que ahora están encima de las calles”, cuenta mientras recorre con la mirada, la altura de los pinos y los cañadones con escasa agua, invadidos por la vegetación.

“Hoy por hoy -analiza- las acacias se tocan unas con otras y es imparable un fuego de esta manera”.

Avanzando por la primera entrada llegamos a un complejo de casas, ubicadas a pocos metros del primer cordón de médanos, detrás de los cuales se esconde el mar. 

 

Con sus indicaciones, entramos con el auto por un camino que solo los lugareños pueden seguir sin perderse, entre el complejo y otras cabañas, todas ocupadas en esta época del año. Seguimos y, tras cuatro curvas zigzagueantes y más camino de acacias, estacionamos. Bajamos y Julio se adelanta, mientras preparamos la cámara de fotos. Enseguida vuelve a buscarnos “encontré el lugar en donde empezó el fuego”, nos dice. Entre un nuevo túnel de verdes acacias, cerrado y no apto para vehículos vamos a buscar ese lugar. 

Allí, entre las plantas, se divisa un domo blanco que funciona como hogar, de una altura imponente, que domina el paisaje y detrás, a pocos metros, un claro en el terreno anuncia que por ahí, el fuego pasó e hizo estragos.

Los árboles quedaron de pie porque, según el escritor Alejandro Casona, es como suelen morir… Y allí están, en otro tiempo le han dado sombra a las implacables acacias, que avanzaron en Santa Isabel, tanto como la falta de mantenimiento se lo permitió.

El sol entra ahora de lleno. Claro, ya no hay nada que lo detenga, es todo negruzco, es todo ceniza: un escenario dramático, que parece blanco y negro.

La zona cero

 

“El ciudadano argentino detenido por el incendio tenía, una especie de cocina de campaña y luego que terminó de cocinar, se retiró del lugar a visitar a un amigo y los vecinos avisaron que había tomado fuego la carpa, ese fue el inicio”, relató el Jefe de Policía de Rocha, Claudio Pereyra, a medios de prensa.

La imagen habla. Es difícil no cerrar los ojos y trasladarse una semana en el tiempo: en 10 metros cuadrados se arma la escenografía. Una garrafa de 13 kilos dorada, que parece colocada hace unos minutos, pero que está allí desde hace un tiempo, al menos fue testigo, según la investigación, del inicio del fuego.

A unos pocos pasos, cuatro aros parecen esperan la lona de la carpa que se extinguió, dos termos carbonizados, dos calderas, championes y tazas de té quebradas que el fuego no aniquiló, completan la escena. Más lejos, pero no mucho, un parrillero improvisado marca el final de los testigos que no hablan, pero cuentan.

 

“El acampar en el medio del monte y hacer fuego… eso es completamente irresponsable pero si no hay una persona que diga que no se puede acampar en esos lugares… va a seguir pasando”, afirmó Julio mientras recorríamos la zona.

La casa en donde Julio vivía junto a su familia hasta hace dos años, estaba ubicada a unos 100 metros de la zona en donde el fuego arrasó la mayoría de las viviendas: “en 2013 llegué a Santa Isabel y hasta hace dos años y medio que me tuve que ir de la zona, me había abocado a cuidar el lugar, hacerlo conocer, ademas teníamos una cuadrilla de vecinos que previo a la temporada limpiábamos de botellas el monte, y hacíamos limpieza de casas abandonadas, que muchas veces son las que usan estas personas que vienen a pasar la temporada y hacen fuego sin saber…”, explicó.

Para Julio, que trabajó de forma honoraria cumpliendo la labor “se ha perdido ese control en la zona, acá vienen acampan y se quedan, mientras fui guardaparque, eso no pasaba, porque era el primero que llamaba a la policía, o iba y les explicaba que estábamos en veda de fuego”.

 

Confusión 

 

El cartel que da la bienvenida a Santa Isabel, está ubicado en la segunda entrada al balneario sobre la Ruta 10, y fue colocado cuando se reparó la ruta,  previendo que los camiones con rolo de madera que iban rumbo al puerto de La Paloma, pasarían por allí.

Ese cartel es la clave de la confusión actual y lo que desvela a los vecinos: en ese cartel, que colocó el Ministerio de Transporte y Obras Públicas dice que en Santa Isabel se puede acampar: “ese es el primer error que hay que corregir, al no ser un camping o zona de camping, se acampa en cualquier lado“.

Algo similar manifestó el Jefe de Policía Pereyra a la prensa “desde el punto de vista legal no estaría correcto. Los acampantes deben hacer sus carpas en los lugares destinados a tal fin”.

 

Los vecinos se juntaron

 

Aquel cartel que daba la bienvenida a quienen llegan a La Santa, como le dicen los locales, a acampar, fue intervenido, ahora la carpa dibujada fue tachada.

En la misma línea, y también en la segunda entrada, ya se puede ver la intención actualizada de los habitantes. Los carteles en madera, clavados en la calle de tierra no dejan lugar a dudas: “Prohibido acampar”, “Prohibido hacer fuego”, llevan escrito en letras rojas pintadas prolijamente a mano, y hacen referencia a los Decretos 451992 y 436007 respectivamente, que, evidentemente hasta ahora, pasaban desapercibidos.

 “Mi trabajo era evitar que la gente acampara, y la gente se retiraba, nunca hubo problemas”, cuenta Julio, aunque explicó que la situación no era igual que en la actualidad: “la gente pretendía pasar una noche o poco mas, porque generalmente los agarraba la noche caminando hacia el Polonio, pero ahora vienen y acampan por meses…”.

Pero Julio sostuvo que la problemática puede ser aún  más compleja “hoy la gente está asentándose en Santa Isabel, empieza con una carpa, y después con cuatro maderas se hace un rancho, y en esta recorrida hemos visto varios, no había tantos ranchos cuando trabajaba acá”.

 

Santa Isabel está en un limbo en el que hay cosas que no quedan claras: “en cuestión de autoridades es raro, porque los carteles que dicen que es un parque son municipales, me los dio la Intendencia, pero la Intendencia no los reconoce, pero son carteles municipales, son los mismos carteles de madera es escritos como se usan en La Paloma”.

Una solución podría ser, según Julio, que la Intendencia reconozca el lugar “que reconozca la reserva que está en el fraccionamiento, está en un plano, es un parque reserva, que la intendencia o quien le corresponde no se está haciendo cargo… me hice cargo como guardaparque honorario pero ahora no estoy más, pero mi función no la cumple nadie ahora. Si bien ahora hay una comisión de vecinos no es lo mismo, debe ser una persona que pueda mantener el orden y que pueda estar en contacto tanto con bomberos como con el jefe de policía”. 

Pese a su trabajo honorario, nunca, según explicó, fue reconocido “la intendencia, directamente nunca me reconoció, por eso nunca se habló de mi reemplazo. Si bien la Directora de Turismo sí lo hizo, el intendente no, era algo raro…”, manifestó.

 

Julio relató, además, que previo a la temporada “había reuniones con el Jefe de Policía, jefe de bomberos y los vecinos para informar estas cosas que pasaron ahora y antes no pasaban”. 

 

Terminamos la recorrida dos horas más tarde, casi con la noche en los talones. Suenan desde hace largo rato las motosierras de los vecinos, entre los pinos maltrechos, esos vecinos que se pusieron a Santa Isabel al hombro y limpian el lugar de malezas, y dejaron en cada esquina, cerca del recorrido del fuego, decenas de bidones de agua cargados, porque si algunos árboles mueren de pie, a los que resistan, los vecinos los van a salvar…

 

Imágenes La Paloma Hoy

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Comentarios

Ines

Vivimos del turismo y gracias a él. Nos llenamos la boca hablando de la ecología y del ecosistema; qué duda cabe que sin el turismo económicamente no sobreviviríamos? Sin embargo el estupido estado sigue ausente. Sin controles, sin mantenimientos, sin limpieza sobre todo en sus playas plagadas de plásticos. Sin sanciones, sin guardaparques,... Habrà llegado la hora de exigirles a quienes tienen la obligación de cuidarnos, pero ya en tribunales competentes y solicitar se les aplique las sanciones que correspondan por incumplir con las obligaciones que les compete como funcionarios públicos? Y ojo! hablo de temas “penales”

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Ballenas de La Pedrera

Orgullo de haber sido promotora para el reconocimiento de la brillante labor de Julio por Ana Caram en su momento ... Lástima Santa Isabel lo perdió y las demás autiridades tan ciegas...

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Julio Pérez

Espero que la intendencia se ponga las pilas Porque esa reserva es una donación y las donaciones no prescriben

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Anahí de Costa Azul

Què trsiteza ver estas imàgenes y que ninguna de las autoridades se haga cargo de este hermoso lugar. Siempre somos los vecinos los que nos toca encarar todo: seguridad, limpieza de playas... cuesta mucho entender la desidia con un lugar que genera ingresos, aunque mas no sea por eso, tendrian que darnos mas valor, pero no. Las obras pocas obras que hay, están en rocha, aqui que nos parta un rayo, que nos coman los leones, que nos roben descaradamente mientras dormimos... cansa, pero en mayo se vota gente, debemos demostrar que no somos tontos, que hay cosas que no se aguantan mas.

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Santa Isabel de la Pedrera

Que bueno que Julio se preocupe por Santa Isabel, yo vivo acá hace 15 años y estaría bueno que antes de llenarse la boca de guardaparque venga con su familia a limpiar el mugrero que dejaron en pleno Valle de luna, se fueron de un día para otro dejando incontables cosas en el terreno incluidas mascotas..con los vecinos más viejos del lugar sacamos con carretilla y camionetas lo más peligroso, vidrios, baterías, montañas de plástico, y nos hicimos cargo de sus animales. Vergüenza les tendría que dar, a ellos y a los que dicen haberlos "promocionado" vengan y hagan una jornada de limpieza que aún queda mugre para sacar .

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Alberto Machado Marchand

AGRADECIMIENTO Gracias a los numerosos compañeros y amigos que se interesaron por nuestra situación, con motivo del incendio en Santa Isabel de La Pedrera. Por motivos de trabajo y falta de locomoción, recién pudimos concurrir por allí al anochecer del pasado miércoles 11, caminando desde La Pedrera, con una tremenda angustia, al no saber con qué nos íbamos a encontrar. Afortunadamente, la humilde cabaña de mi yerno y mi hija, logró sobrevivir al fuego, que llegó a escasas dos cuadras de distancia. A esa hora, al llegar la noche, el fuego estaba prácticamente controlado y por lo tanto solo pudimos tratar de colaborar haciendo una minuciosa recorrida al amanecer del día siguiente (jueves) en la zona afectada, echando agua sobre algunos troncos, materiales y malezas que aún humeaban, en los alrededores de las viviendas destruídas. No hay palabras adecuadas de agradecimiento al profesionalismo ejemplar del personal de los destacamentos de bomberos de La Paloma y San Carlos, personal policial, funcionarios de la alcaldía de La Paloma, numerosos voluntarios venidos de balnearios cercanos y por supuesto, los escasos pero valerosos vecinos que viven todo el año en el balneario. Éstos últimos demostraron una voluntad y coraje a toda prueba, luchando incansablemente contra el fuego, colaborando en todo lo posible con el personal de Bomberos, durante casi 36 horas ininterrumpidas y agudizando el ingenio en momentos tan desesperantes, como por ejemplo en la notable iniciativa de la distribución masiva de bidones con agua en lugares estratégicos, que fueron sumamente útiles en la fase final de extinción del incendio. Todos terminaron agotados pero lograron triunfar, salvando muchas más viviendas, que sin su ayuda, también habrían sido devoradas por las llamas, provocando sin dudas un verdadero desastre sin precedentes. Por todo lo expresado, nuevamente, gracias. Un estrechado abrazo a todos estos héroes anónimos, que nos dieron un ejemplo de esfuerzo, solidaridad y espíritu desinteresado de servicio a los demás.

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Ines de san antonio

Aqui pasa lo mismo hay calles tapadas x las acacias y la malesa.y nadie hace nada muchos se enojan si limpias una calle para pasar. Eso si no dejamos que nadie acampe hay carteles igual mucha gente no los respeta pero los que vivimos todo el año nos encargamos de no dejar que nadie acampe.de limpiar la playa y otras cosas pero es hora que el municipio se ocupe de las calles de cada balneario y los dueños de mantener su predio proligo gracias

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Ricardo braida

El turismo de la zona con gente adicta y sin trabajo no creo que mejore acampado S en ruta 10 o cualquier monte no genera divisas ni seguridad sólo descontrol

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